Turismo

Temporada de visitas

por Jimena Del Curto

18/07/2016

Península Valdés recibe año tras año a las ballenas que arriban a las costas argentinas en busca de un lugar para aparearse y criar a sus ballenatos. Un espectáculo imperdible de la Patagonia para que disfruten grandes y chicos.

Temporada de visitas

Todo está listo en Puerto Pirámides para el arribo de esta peculiar viajera. Se trata de la “Ballena Franca Austral” que, como el resto de las ballenas, realiza dos migraciones al año: una alimentaria hacia áreas muy ricas en zooplancton cerca de la zona antártica y otra reproductiva hacia aguas costeras, más calmas y refugiadas de las condiciones meteorológicas adversas que presenta el mar abierto y que resultan riesgosas para las crías. Esta especie elige la Patagonia argentina para esa segunda migración, que se da entre los meses de junio y diciembre.

Puerto Pirámides se ubica dentro del Área Natural de Península Valdés, a 104 km de la ciudad de Puerto Madryn en la provincia de Chubut. Son las aguas del Golfo Nuevo las que bañan las costas de esta pequeña villa y las que se transforman durante la segunda mitad del año en el hábitat de la Ballena Franca, especie que desde 1984 se declaró Monumento Natural Nacional para protegerla de su extinción. No forman manadas sino que más bien se desplazan en forma solitaria y en la zona de apareamiento y crianza se las observa en pequeños grupos de cópula o bien en parejas de madre y cría. Salta con frecuencia y también permanece largo rato con la cola fuera del agua. Se las puede ver golpeando la superficie con las aletas y la cola provocando explosiones de espuma de mar y, como son muy curiosas, suelen asomarse verticalmente en una posición conocida como "de espionaje".

Existen seis empresas de excursiones que permiten a los turistas ser observadores en primera persona de estas actitudes tan divertidas que toman las ballenas. En general, la navegación en embarcaciones dura 1 hora y media, tiempo durante el cual también pueden observarse otras especies de la fauna autóctona como delfines y aves. Otra buena alternativa para realizar avistajes son los kayaks o las caminatas por los acantilados.

Puerto Madryn

Puerto Pirámides resulta ser una pequeña villa con una infraestructura justa para la zona en la que se encuentra. Muchos turistas eligen como ciudad base para su estadía a Puerto Madryn, dado que posee una oferta turística y una ubicación estratégica indiscutibles, siendo el mayor centro de servicios de la costa patagónica y la puerta de entrada a la Península Valdés (ubicada a tan sólo 100 kilómetros por ruta de asfalto).

Sólo operan vuelos de la aerolínea Andes hasta el aeropuerto de Puerto Madryn pero su frecuencia es de lunes a viernes, por lo que la alternativa de acceso es el aeropuerto de Trelew, ubicado a 67 kilómetros con vuelos diarios operados por Aerolíneas Argentinas. Con vehículo desde Buenos Aires se accede por la Ruta Nacional 3, siendo recomendable hacer un alto en lugares encantadores de esta zona patagónica: la Comarca Viedma-Carmen de Patagones, con sus hermosas playas e interesantes recorridos históricos; San Antonio Oeste y Las Grutas, para darse un chapuzón en sus aguas transparentes y cálidas y visitar el puerto de aguas profundas; y finalmente, justo en el límite entre Río Negro y Chubut, Puerto Lobos, para pescar y recoger mariscos en un ambiente casi secreto.

Otras opciones  imperdibles

A  15 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn se ubica El Doradillo, que abarca un área paralela a la costa de 3 kilómetros de ancho, extendiéndose desde Punta Arco hasta Cerro Prismático a lo largo de 25 kilómetros. La fisonomía de sus costas hace más atractivo y exitoso el avistaje de ballenas, de manera que pueden contemplarse estos enormes cetáceos a solo escasos metros de la playa, teniendo en cuenta los horarios de marea alta que pueden consultarse en los Centros de Informes Turísticos.

El Área Natural Protegida Punta Tombo (a 112 kilómetros hacia el sur de Puerto Madryn) es la mayor reserva continental de pingüinos magallánicos con una población de adultos de más de 400.000 ejemplares. La reserva consta de un sendero de aproximadamente 3 kilómetros (ida y vuelta), un Centro de Interpretación en donde se podrá entender mejor la vida de esta especie y descubrir qué otra fauna la acompaña. La temporada en la que se avistan los pingüinos es desde septiembre hasta marzo.