Cultura

Un cronopio en Buenos Aires

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15/07/2014

Un cronopio en Buenos Aires

Hasta octubre, el Museo del libro y de la lengua celebra los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar en una muestra interactiva que revive interpretaciones sobre la novela "Rayuela".

Por Mariana Muryn | mmuryn@revistamagna.com.ar

Inaugurada el 12 de junio en el Auditorio David Viñas del Museo del libro y de la lengua, la exposición “Rayuela, una muestra para armar” invita a sumergirnos, una vez más y con el mismo entusiasmo de la primera vez, en el universo narrativo de la novela de Julio Cortázar a través de varios escenarios y propuestas que abordan distintas disciplinas.

El Museo escenificó las páginas de la obra que revolucionó la literatura de habla hispana.

Esta muestra homenajea el carácter lúdico y característico del autor desafiando al transeúnte de la muestra, a imagen y semejanza del libro, a construir su propio recorrido: por la habitual distribución del espacio; el que propone el tablero con las estaciones numeradas o aquel que surja de su voluntad. Es que aun hoy, luego de 50 años de su primera edición los lectores quieren seguir siendo cómplices de una novela que, propio de lo experimental de su época, borraba las fronteras entre lector y escritor e invitaba a construir el camino de la lectura al mismo tiempo que el camino del relato.

Publicada por primera vez en 1963, Rayuela formó parte del boom latinoamericano y de la revolución cultural de la época transgrediendo con un lenguaje peculiar el orden tradicional de una historia. La propuesta de una lectura desde el juego: la elección de una lectura entre la tradicional por capítulos de principio a fin, del capítulo 1 al 56 prescindiendo del resto, siguiendo el tablero de dirección explícita al comienzo del libro o escogiendo los capítulos a voluntad del lector -idea que profundizó en su siguiente novela “62/modelo para armar”- fue la característica más ilustre del escritor quien en alguna entrevista reveló: “Me parece muy justo tomar el camino del juego porque nos lleva a una tentativa de definición de lo lúdico. Lo lúdico no como una visión trivial, infantil, sino como una actividad profundamente seria, el juego como algo que tiene su importancia en sí, su sistema de valores y que puede dar una gran plenitud a quien lo está practicando. En ese sentido la literatura siempre fue un ejercicio lúdico para mí”.

En cada estación, el libro de Cortázar aparece representado en muselinas de colores de las que penden los textos del escritor.

Es por eso que se despliega a través de las cuatro plantas del museo un tablero con 25 puestos o estaciones que ofrecen diferentes pequeñas muestras en sí para vivenciar la novela. Se destaca, por ejemplo, el conocido capítulo siete ubicado en la estación 13 que por su tono poético fue ubicado en una sala oscura para escuchar la voz de su autor con la de algunos lectores anónimos. Otra de las estaciones propone diseñar y representar al personaje de la Maga en una pantalla, tal como la imaginación lo haya suscitado a través de la lectura. No menos llamativo es el espacio que se le da a la reflexión del particular idioma “gíglico” inventado por Cortázar para su libro y la inclusión del jazz, que puede oírse en la estación cuatro en honor al género musical que atraviesa todas las experiencias parisinas del personaje, además de ser otra gran pasión del escritor.

Además, el auditorio del museo ofrece todas las semanas un programa cultural en torno al escritor como por ejemplo el ciclo de cine “Viaje a Cortázar alrededor del cine”, conciertos de jazz y charlas académicas.

El tablero con 25 puestos o estaciones trata de imitar el modus operandi de Cortázar al escribir el libro.

Hasta la última semana de octubre, este abanico de abordajes en los cuales se puede vivir Rayuela desde todos los sentidos no tiene leyes pero sí una sola obligación: la de visitarla y dejarse atrapar. Como bien decía el maestro Julio: “La novela no tiene leyes como no sea la de impedir que actúe la ley de gravedad y el libro se caiga de las manos del lector”.

Más información:

  • ¿Cuándo? De martes a domingo de 14:00 a 19:00 hs, tenés tiempo hasta el 31 de octubre.
  • ¿Dónde?  En el Museo del libro y de la lengua situado en Av. Las Heras 2555, Ciudad de Buenos Aires. La entrada es libre y gratuita.
  •  Acá te dejamos la página web del Museo del libro y de la lengua: bn.gov.ar/museo-del-libro-y-de-la-lengua