Sociedad

Un debate necesario: Nutella vs. dulce de leche

por Alan Laursen

13/08/2015

Dos de las drogas más fuertes que existen en el mercado se disputan la preferencia de los adictos al dulce: el clásico y criollo dulce de leche y la exótica Nutella. Te invitamos a opinar luego de leer esta empalagosa y azucarada nota de Magna, crónica de una guerra fría, silenciosa y pegajosa que cada vez da más de qué hablar.

Un debate necesario: Nutella vs. dulce de leche
Amigo inseparable de los alfajorcitos de maicena, el dulce de leche le da dura pelea a la Nutella, que busca arrebatarle su lugar estelar en las góndolas. | Imagen: cocinaconvalentino.com.ar

Muchas veces en Argentina la gente entra en conflicto y discute sobre temas poco trascendentales que no le importan a nadie como, por ejemplo, quién va a ganar las próximas elecciones, dejando de lado debates que son sumamente necesarios para la vida cotidiana. Hay cosas que tenemos que resolver, debemos dejar de hacernos los tontos y de actuar como si nada pasara. Mientras hemos optado por distraernos con programas basura y cadenas nacionales, nuestro amado y autóctono dulce de leche está siendo socavado por un enemigo silencioso y delicioso que amenaza constantemente con serrucharle el piso y sacarle el trono de rey de la gastronomía dulcera: la Nutella.

Poco a poco, la crema de avellanas empezó a querer cobrar protagonismo en la vida de los argentinos. Gracias a Dios, la inflación y las restricciones a las importaciones -fieles aliadas del dulce de leche- montan guardia para que este malvado y adictivo mejunje se mantenga a raya condicionado por su precio, aún sabiéndose altamente adictivo.

Postres, panqueques, tostadas o lo que sea, ¿con dulce de leche o con Nutella? Una decisión complicada. | Imagen: steaknpotatoeskindagurl.blogspot.com.ar

El dilema

La historia más difundida dice que el dulce de leche nace accidentalmente en la década del '20 del siglo XIX en la cocina de la estancia del tiránico gobernador de Buenos Aires Don Juan Manuel de Rosas, en donde por un incidente protagonizado por el caudillo bonaerense y Lavalle, la criada del lugar deja olvidada la leche con azúcar en el fuego. De ese olvido habría surgido la sustancia amarronada que hoy conocemos. De todas maneras, existen otras historias sobre el génesis de nuestro dulce estrella e incluso una disputa con los uruguayos al respecto (aparte de la de Gardel, el tango y las papeleras).

Nutella, en cambio, es mucho más nueva. Se origina en 1946 y -tal como lo narra su página web oficial- nace como una solución a la escasez de cacao después de la Segunda Guerra Mundial de la mano del chef de pastelería de Piamonte (Italia) Pietro Ferrero, quien crea una receta llamada "Giandujot", una barra de chocolate hecha con una gran cantidad de avellanas para reducir la cantidad de cacao y azúcar. Este chocolate se podía cortar y poner encima de las rebanadas de pan. En 1951 transformó el pan en el chocolate Supercrema Giandujot, de textura cremosa, fácil de extender, de avellana y cacao. En 1964, el hijo de Pietro, Michele Ferrero, siguiendo los pasos de su padre creó el primer frasco de una nueva crema de avellanas a la que nombró y popularizó  como Nutella, nombre originado por la combinación de la traducción de avellana en inglés, "nut" con el sufijo dulce "ella", de origen latino.

Pero, ¿cuál es más rico? ¿en dónde está la clave para resolver tamaña cuestión? Para los argentinos -por costumbre- el dulce de leche está tan naturalizado que seguramente por nacionalismo lo elegiríamos como el más delicioso. Amigo inseparable de los alfajorcitos de maicena, los besos de chocolate, las facturas y los churros y también de las tostadas calentitas con manteca y los panqueques, nuestro tradicional dulce nos acompaña en infinidad de productos y en desayunos y meriendas. También se nos aparece en helados y postres. ¿Puede Nutella competir contra eso? Bueno, digamos que sí, porque también se acompaña con galletitas o tostadas y hay postres que se hacen con esta crema que además está presente en los deliciosos bombones Ferrero Rocher.

El desafío del panqueque

Conocí en Copenhague a algunos argentinos que trabajan en los carritos que venden los panqueques en plena vía pública. Acá el dulce de leche es prácticamente un desconocido y es la Nutella la que gobierna. Los panqueques se comen en general con esta crema de avellanas y acompañados con coco, banana o naranja en algunos casos. El debate de los argentinos fuera de su patria radica en distinguir hasta qué punto un panqueque es mejor con dulce de leche o con Nutella. Seguramente en Argentina la Nutella es exótica y un poco inalcanzable, y al estar fuera de casa el dulce de leche representa la nostalgia. Factores psicológicos al margen, la combinación es deliciosa, pero el dulce de leche sigue siendo el dulce de leche a la hora de hablar de panqueques.

Algún día alguien con alma de gordo y mucho tiempo libre tendrá la sabia idea de armar algo parecido a lo de las publicidades del desafío de la blancura en plena calle, para hacer degustar ambos productos y que la gente de su veredicto, para ver quién sale ganando según la voz del pueblo. Por ahora solo queda hacerlo de manera doméstica, pensando en invertir en un frasco de Nutella (que en Argentina no es nada barato y menos en comparación con nuestro querido dulce). Tal vez algún día se popularice, pero por ahora no creo que haya algún argentino que no haya probado el dulce de leche mientras que seguramente son muchos los que no han probado la pasta de avellanas. Lo que pasa es que la Nutella es VIP, medio oligárquica y cipaya, hasta un poco buitre en algún punto; en cambio el dulce de leche es bien Nac & Pop, por decirlo en términos que se entiendan recurriendo al lenguaje que se usa ahora para dirimir cualquier conflicto de intereses.

Partiendo de que son dos cosas distintas podemos decir que son incomparables, aunque algunos le adjudican a la Nutella una capacidad más fuerte de crear adicción que el dulce de leche, que también permite ser comido a cucharadas. La culpa que te genera es exactamente la misma, pienso yo. El tema de las calorías que tiene cada uno creo que es demasiado escabroso como para hacerlo formar parte de esta comparación así que lo dejamos a un lado para evitar el morbo.

¿Qué preferencias tiene el lector de Magna? Nos gustaría saber.